Brote de dolor: un plan por escrito para los días malos

2026-10-03 Brote de dolor Dolor crónico Diario del dolor Autocuidado

En un brote de dolor, tu dolor sube muy por encima de su nivel habitual y se queda ahí durante horas o días. La pregunta de qué hacer te la planteas en pleno brote, en el momento en que menos concentración y paciencia te quedan.

Por eso conviene un plan que escribes un día bueno y sigues un día malo. Cabe en una página, va pegado en la nevera o guardado como nota en el móvil. La segunda parte la pone tu diario del dolor: en él descubres qué pasó antes de tus brotes y añades esas señales de aviso al plan.

Reconocer un brote

Decide de antemano a partir de cuándo hablas de brote. Supón que tus valores habituales se mueven entre 3 y 5. Tu regla podría ser: un brote empieza cuando anotas 7 o más dos días seguidos, o cuando el dolor no te deja dormir. También sirven señales del día a día: cancelas planes, te cuesta salir de la cama o no aguantas la jornada de trabajo. Incluye dos de ellas en tu regla. Para que tus números sean comparables, lee La escala del dolor de 0 a 10.

Un brote te resulta conocido: mismo lugar, mismo tipo de dolor, más intensidad. Si notas síntomas nuevos o distintos, pide que un médico los valore antes de tratarlos como un brote.

El plan para rellenar

Escribe cada punto como una instrucción corta para ti. "Bolsa de agua caliente, 20 minutos tumbada, luego llamar a Marta" se lee incluso con un 8. Un párrafo entero, no.

  1. Mi brote empieza cuando: ______ (por ejemplo, dos días con 7 o más)
  2. Mis señales de aviso: ______ (sacadas del diario, ver más abajo)
  3. Las dos primeras horas: ______ (lo que te ha ayudado antes: calor, una postura concreta, un ejercicio de fisioterapia)
  4. Medicación: ______ (solo lo que tu médica haya pactado contigo para los brotes, con sus indicaciones)
  5. Lo que cancelo o aplazo: ______
  6. Quién me ayuda y con qué: ______ (nombre, teléfono, tarea como la compra o recoger a los niños)
  7. Lo que hago igualmente, en versión reducida: ______ (lo que acordaste con tu médica o tu fisioterapeuta para los días de brote)
  8. Pido ayuda médica cuando: ______ (el umbral acordado, por ejemplo ninguna mejora tras tres días)

Repasa el plan con tu médica de cabecera o con la unidad del dolor, sobre todo los puntos 4 y 8. Las dosis las anota ella. El punto 6 lo hablas con las personas que aparecen en él mientras te encuentras bien.

Leer en tus datos qué pasó antes de un brote

La memoria encuentra mal las señales de aviso. Durante un brote recuerdas el dolor, y los días anteriores se difuminan. Con un diario, sigue estos pasos:

  1. Marca el primer día de cada brote.
  2. Para cada brote, revisa los tres días anteriores: sueño, carga física, estrés, citas fuera de lo normal. Apunta lo que llame la atención.
  3. Después de tres o cuatro brotes, pon las listas una al lado de otra. Lo que aparece antes de la mayoría es un candidato.
  4. Haz la prueba inversa con días a los que no siguió ningún brote. Si duermes mal antes de cada brote, pero también una semana normal de cada dos, el mal sueño sirve poco como señal de aviso.

Un patrón conocido se llama "boom and bust": en un día bueno te pones al día con todo y el brote llega uno o dos días después. Si tu diario muestra ese patrón, te ayudará Pacing con diario. El paso 4 se explica con más detalle en Encontrar los desencadenantes del dolor, y lo básico del diario en Cómo llevar un diario del dolor.

Así lo montas en PainTrack

  • Marca el inicio de un brote en Más → Eventos con un evento del tipo "Otro" y escribe "Brote" en el campo Etiqueta. En el Diario, el filtro Eventos te muestra todos tus brotes, y en Todo ves los días anteriores.
  • Añade las circunstancias a un registro con "+ Añadir etiquetas", por ejemplo "dormí mal", "con estrés" o "levanté algo pesado". Tus propias etiquetas las creas en Más → Etiquetas.
  • En la nota apuntas lo que te ayudó durante el brote.

Todo esto es gratis. Con Pro, el análisis de desencadenantes compara tus valores en registros con y sin una etiqueta a lo largo de 180 días. Necesita al menos 12 registros, 4 con la etiqueta y 4 sin ella. Los efectos retardados de varios días los sigues comprobando tú en el Diario. Ten en cuenta que la comparación de eventos (Pro) abarca hasta 28 días antes y después de un evento, y un evento "Brote" poco después del inicio de un tratamiento acorta esa comparación.

Después del brote: afina el plan

Unos días después, con la cabeza más despejada, responde tres preguntas en una nota: qué ayudó, qué no y cuánto duró el brote. Cambia el plan mientras lo recuerdas. Tacha los puntos que no funcionaron y añade lo que se te ocurrió por el camino y te sirvió.

A tu médica le importan la frecuencia y la duración. "Tres brotes en dos meses, de cuatro a seis días cada uno, dos de ellos tras viajes largos en coche" es un ejemplo de frase con la que puede trabajar.

Algunas señales no caben en ningún plan de brote. Un entumecimiento o una debilidad nuevos, fiebre, problemas para orinar o controlar el intestino, dolor en el pecho o dolor tras una caída requieren ayuda médica inmediata. En España llama al 112; en otros países, al número de emergencias local.

Preguntas frecuentes

¿Qué hacer durante un brote de dolor? Saca tu plan y sigue los primeros pasos que ya te han funcionado. Toma la medicación como la pactaste con tu médica. Si el brote se siente distinto de lo habitual, pide consejo médico.

¿Cuánto dura un brote de dolor? Desde unas horas hasta varias semanas, según la enfermedad. Tu diario te muestra tu duración habitual. Si un brote la supera con claridad, habla con tu médica.

¿Debo seguir con el diario durante un brote? Sí, en su forma mínima: un número al día basta. Si faltan los peores días, tu historial parecerá después mejor de lo que fue.

¿Cómo detectar un brote a tiempo? Con las señales de aviso que lees en tus propios datos. El mal sueño, un esfuerzo inusual o el estrés en los días previos son candidatos frecuentes, pero tu prueba inversa tiene que confirmarlos.


PainTrack no es un producto sanitario y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. La app está pensada para la documentación personal y la autoobservación.