Por qué cuesta tanto describir el dolor
El dolor no se ve. En la consulta no hay ninguna radiografía de lo que llevas semanas sintiendo: solo están tus palabras. Y justo esas son las que fallan cuando se cierra la puerta: los nervios aprietan, el tiempo es poco y semanas de altibajos se quedan en un simple “pues me duele”.
Si describes el dolor con calma antes de la cita, llegas con los deberes hechos. No necesitas vocabulario médico. Basta con responder a las preguntas que se hacen casi siempre.
Las preguntas que el médico hace casi siempre
¿Dónde te duele exactamente? ¿El dolor se queda en un sitio o se extiende? ¿Cómo es? ¿Qué intensidad tiene ahora, en el peor momento y de media? ¿Desde cuándo lo tienes? ¿Es continuo o va por brotes? ¿Qué lo mejora y qué lo empeora? ¿Y en qué te limita en el día a día?
La herramienta de arriba sigue exactamente este orden. No tienes que responder a todo: cada dato que tengas claro ya ayuda.
Tipos de dolor: por qué importan las palabras
“Punzante”, “quemante” o “sordo” parece un detalle sin importancia, pero es una información valiosa. El tipo de dolor (los profesionales hablan de la cualidad del dolor) ayuda al médico a hacer las preguntas adecuadas y a elegir las pruebas correctas. Interpretarlo es cosa suya; lo tuyo es simplemente describir lo que sientes con la mayor precisión posible.
A menudo encajan varias palabras a la vez, como “sordo y a veces punzante”. En ese caso, elige las dos. Y si no encaja ninguna, descríbelo con una comparación de tu día a día: es igual de útil.
Cómo usar el resumen en la consulta
Imprime la página o guárdala en PDF y entrégala al principio de la consulta. A mucha gente le resulta más fácil dejar la hoja sobre la mesa que contarlo todo de memoria. Tus preguntas también están ahí, para que ninguna se quede sin respuesta.
La página muestra cómo estás hoy. Cómo cambia el dolor a lo largo de las semanas, qué lo desencadena y qué ayuda solo se ve con el tiempo: para eso sirve un diario del dolor.
Tipos de dolor explicados: ¿qué palabra encaja?
Los médicos también usan estas palabras cuando te preguntan cómo es tu dolor. Las explicaciones son sencillas a propósito.
- punzante
- como un pinchazo agudo, a menudo repentino y fácil de localizar
- quemante / ardor
- caliente, como una quemadura o una quemadura solar
- pulsátil
- late con un ritmo, como el corazón
- sordo
- profundo y difícil de localizar, más bien un dolor de fondo
- tirante
- como si algo se estirara o tirara
- descarga eléctrica
- como un calambrazo, a veces sale disparado en una dirección
- tipo calambre / cólico
- como un apretón, a menudo llega en oleadas
- opresivo
- como un peso o una banda apretada
- hormigueo
- como pinchazos pequeños o una pierna dormida
- irradiado
- empieza en un sitio y se extiende a otro
- sensible al tacto
- incluso un roce leve o la ropa duelen
- terebrante
- persistente, como si algo taladrara
Preguntas frecuentes
¿Se guardan o se envían mis respuestas?
No. La herramienta funciona por completo en tu navegador. Tus respuestas no se envían ni a nosotros ni a nadie, y tampoco se guardan en tu dispositivo. Si cierras o recargas la página, desaparecen.
¿La herramienta da un diagnóstico?
No. Solo te ayuda a poner tu dolor en palabras. No analiza nada ni hace recomendaciones. Interpretar tus síntomas le corresponde a tu médico.
¿Cómo guardo el resumen en PDF?
Toca “Imprimir o guardar en PDF” y elige “Guardar como PDF” en la ventana de impresión. En el móvil, la opción suele estar en el menú de compartir o de imprimir.
¿Y si no encaja ninguna palabra?
Deja la selección vacía y escribe una comparación en “Más detalles”, por ejemplo “como unas agujetas que no se van”. Tus propias palabras valen lo mismo.
Sigue leyendo
Esta herramienta solo te ayuda a describir tu dolor. No hace diagnósticos, no valora tus respuestas y no sustituye el consejo médico. Si el dolor es repentino, muy intenso o distinto de lo habitual, busca ayuda médica de inmediato; en caso de emergencia, llama al 112.