¿Qué herramienta elegir?
Para empezar suele bastar con un diario del dolor. En el navegador o en papel, lo importante es anotar pronto la intensidad, la zona y la situación, siempre con la misma escala. Tras dos a cuatro semanas suele aparecer un patrón que la memoria sola no habría visto.
Antes de una cita, la hoja para la consulta reúne lo esencial en una página. Si te faltan las palabras, la herramienta para describir el dolor te las ofrece. Con dolor de cabeza frecuente merece la pena el contador de días de cefalea, porque demasiados días con analgésicos pueden causar dolor de cabeza por sí mismos.
Valorar el dolor de otra persona es más difícil que el propio. Con niños ayuda la escala de caras; con personas con demencia, la escala PAINAD se basa en la observación y no en las palabras.
Para consultas, cuidadores y asociaciones
Puedes insertar gratis la escala del dolor y la escala de caras en tu propia web. El código es un iframe sencillo, sin cookies ni seguimiento. También es bienvenido un enlace a esta página en vuestra información para pacientes.
Preguntas sobre las herramientas
¿Tengo que registrarme?
No. Todas las herramientas funcionan sin cuenta, sin correo electrónico y sin descargas.
¿Se guardan mis datos de salud?
No en nuestros servidores. Las herramientas funcionan en tu navegador. Solo el diario del dolor guarda tus registros en la memoria del navegador para que sigan ahí en tu próxima visita.
¿Puedo usar las herramientas en mi consulta?
Sí. Puedes imprimir las páginas, enlazarlas o mostrar las escalas en vuestra web con el código para insertar. No necesitas permiso.
¿Los resultados son un diagnóstico?
No. Las herramientas ayudan a observar y describir. La interpretación corresponde a la conversación con el médico o el personal de enfermería.
No. Te ayudan a observar y describir el dolor. No hacen diagnósticos ni recomiendan tratamientos. Ante un dolor repentino, muy intenso o inusual, busca atención médica enseguida y, en una urgencia, llama al 112.